Los últimos lanzamientos de las grandes marcas de lujo tienen un mensaje claro: el deporte es la experiencia de lujo total.
Por: Catalina Moncada. Fotos: cortesía.
El más reciente desfile masculino de Louis Vuitton para su Primavera–Verano 2027, realizado en la Cité Internationale Universitaire de París en pleno verano europeo, recreó una ola en pleno movimiento sobre una pasarela cubierta de arena playera. Vimos la versión más surfista y relajada a la que puede llegar una casa como LV y, nuevamente, como espectadores de la industria de la moda, confirmamos que lo cultural es el elemento más poderoso para crear verdaderas experiencias de lujo.



Una de las grandes sorpresas fue la salida número 75, en la que el modelo llevaba al hombro una Dogma F de Pinarello, una de las bicicletas de ruta más prestigiosas y codiciadas por los ciclistas y competidores más importantes del mundo.



Y este desfile es apenas la punta del iceberg de una de las tendencias más fuertes dentro de la industria de la moda: el athleisure, lo deportivo y la cultura del wellness se han unido para darle un nuevo norte a las marcas de lujo.
Casas con gran herencia y tradición en la narrativa del lujo se están montando a esta ola del bienestar, que se ha convertido en la obsesión de los consumidores más exclusivos y exigentes.

Una pieza artesanal hecha a mano con los materiales de la más alta calidad ya no basta para satisfacer la necesidad del público de sentirse conectado e identificado con la cultura del autocuidado y la comodidad.
El lujo y la vida moderna
No se trata únicamente del acelerado crecimiento del sector deportivo dentro de la moda, sino también de la búsqueda de experiencias, cultura e identidad por parte de los consumidores actuales y los seguidores de tendencias.


Un análisis de febrero de 2026 ofrece quizás la afirmación más directa sobre este cambio estructural. Según Pakkee Tan, editora en jefe de Grazia Singapore: «Lo que vemos ahora se siente menos como otro ciclo de athleisure y más como un cambio estructural en cómo el lujo define la vida moderna.



El deporte ya no se posiciona como algo separado de la moda: es parte de una narrativa de estilo de vida más amplia que incluye bienestar y viaje. Las marcas que tendrán éxito serán las que traten el deporte no como una tendencia de la cual tomar prestado, sino como un lenguaje que puede evolucionar su identidad.*



Deportivas, nuevos referentes del lujo
Los lanzamientos más recientes lo confirman: Burberry Active, NBA × Balenciaga, Hermès Fit, Loewe × On y Adidas × Rick Owens. Podría decirse que estamos viviendo una segunda temporada de esta tendencia, después de verla emerger en 2022 con colaboraciones como Adidas × Prada, Salomon × MM6 Margiela o Chanel × F1.



¿La razón? ¿Por qué ahora? Pueden influir los Juegos Olímpicos, el Mundial de fútbol o el crecimiento del gorpcore-luxe. Lo que sí tenemos claro es que muchos de los deportistas más premiados y reconocidos de la actualidad son los protagonistas de las campañas de estas marcas. Lewis Hamilton, Naomi Osaka, Kylian Mbappé y Emma Raducanu son los nuevos referentes de la cultura del lujo.


*Fuente: Luxury Asserts Sporting Prominence in 2026, LUXUO. https://www.luxuo.com/business/business-luxury/luxury-asserts-sporting-prominence-in-2026.html





