Falleció Giorgio Armani, el famoso diseñador italiano que creó un verdadero impero en torno a la moda sofisticada y limpia. Su legado trasciende y deja una huella imborrable en la moda mundial, que vio como el creador logró mantener su empresa sin ceder a los grandes conglomerados franceses.
Por Pilar Luna. Fotos: tomadas de internet.
Giorgio Armani fue mucho más que un destacado diseñador. El italiano se convirtió en el rey del minimalismo y de la sobriedad en medio de una cultura que por su carácter barroco y su herencia latina le ha rendido culto al maximalismo, al uso exagerado del color y al exceso en todo el sentido de la palabra.

Armani nació en Piacenza, Italia, hace 91 años y falleció, hoy 4 de septiembre, en Milán. Según las fuentes oficiales murió “rodeado de sus seres queridos, luego de una enfermedad que lo había mantenido al margen de la Semana de la Moda masculina en Milán, un hito sin precedentes en su historia”.

Y es que desde la fundación de su marca en 1975 con Sergio Galeotti, Armani no había estado alejado del circuito internacional de la moda, especialmente de las de Milán, en la que “religiosamente” presentaba sus colecciones masculinas y femeninas.
El imperio Armani
Giorgio Armani construyó un verdadero impero de moda que transita por varias líneas y marcas, pero basado siempre en ese espíritu elegante y simple que lo caracterizó. El italiano convirtió el minimalismo en un lenguaje propio y en un sello universal que lo identificó hasta el fin de sus días.

Sus cortes impecables, su juego de siluetas fluidas, la construcción de sus famosos trajes de dos piezas, su uso de los tonos básicos y su obsesión con las líneas puras, marcaron un hito en la historia de la moda mundial que siempre será parte de una estética que muchas veces habla de la androginia de una manera moderna, pero también eterna.

Bajo su liderazgo surgieron múltiples líneas -Emporio, A/X Armani Exchange, Armani Jeans, Armani Privé, Armani Beauty y Armani/Casa- extendiendo su legado desde la Alta Costura hasta los perfumes, la decoración y el estilo de vida.

Armani, a diferencia de varias de las grandes casas de moda, nunca quiso venderle su marca a algún conglomerado francés, y aunque tuvo varias ofertas siempre fue el único accionista de este imperio. El italiano decía que quería preservar su visión íntegra y personal de la moda y todo lo que construyó en torno a su nombre, sin perder su esencia.

Un empresario visionario
Y mientras parte de su competencia guardaba con recelo sus propuestas para que “no los copiaran”, Armani fue pionero al transmitir desfiles en vivo por internet en 2007 porque, aparte de su genialidad como diseñador, también fue un empresario visionario que entendió a tiempo el poder del mundo digital y la importancia de un buen mercadeo.

Igualmente, fue muy consciente y responsable frente a la función de la moda social e impuso estándares éticos promoviendo normas como la prohibición de modelos muy delgadas en los desfiles y en las campañas publicitarias.
Su Alta Costura trasciende
La Alta Costura francesa tuvo siempre en Armani uno de sus grandes protagonistas, con su línea Privé. Sabemos que para tener un puesto ganado en París durante la tradicional Semana HC hay que cumplir bastantes requisitos y el italiano siempre estuvo no solo a la altura de este compromiso, sino que creó trajes que hoy siguen grabados en la memoria histórica de la moda.
Varias de sus creaciones han sido icónicas en las alfombras rojas más famosas, como su vestido de malla de cristal de Swarovski (2007), que llevó Cate Blanchett en los Óscar y que fue realmente memorable y uno de los mejores vestidos en la historia de los premios.

Igualmente, Armani Privé se ha convertido en un infaltable en las ceremonias más importantes cómo los Premios de la Academia, los Globos de Oro y el Met Gala. Celebridades como Anne Hathaway, Jennifer Lopez, Amanda Seyfried, Claire Danes, Rihanna, Adele, Cate Blanchett, Lady Gaga, Beyoncé y muchas más, han usado vestidos inolvidables que hoy son parte del imaginario colectivo de la moda.
Su prêt-à-porter, elegancia relajada
Pero si su Alta Costura tiene piezas inolvidables, su prêt-à-porter no se queda atrás. Su famoso “Gigolo jacket, un traje semidesestructurado, es una pieza revolucionaria en el mundo de la sastrería, que redefinió el poder con sutiliza. Fue popularizado por Richard Gere en American Gigolo y símbolo del estilo relajado pero sofisticado que Armani hizo suyo.

A principios de los años 80, Armani transformó el traje femenino con líneas suaves y poderosas y lo convirtió en una revolución bautizada “power dressing” gracias a que famosas como Julia Roberts y Jodie Foster lucieron ese tipo de traje Armani volviéndolos icónicos.

Igualmente, el italiano colaboró con Grace Jones en un look que aún hoy inspira el estilo andrógino, algo que siempre fue muy fuerte en su propuesta estética.

Su moda no envejece
Armani fue, según Vogue, “el diseñador que dio forma a la moda de los 80 y más allá” . Con su estilo sobrio y elegante trascendió el tiempo y creó una estética pura que habla de un clásico que nunca envejece. Cada prenda Armani es una lección de sobriedad y elegancia.

Su legado va más allá del glamur: es un maestría cotidiana. Su moda es democrática, poderosa sin estridencia y elegante sin artificio. Armani permanecerá vivo en la memoria de los verdaderos conocedores de moda y en quienes saben lo que su imperio significó para la industria. El rey del minimalismo italiano ha muerto, pero deja un herencia viva para siempre.





