La unión de dos universos creativos dio como resultado AM:PM, la colección de Morat x Gef que convirtió el día a día citadino en una historia de moda acompañada por la mejor música.
Por: Catalina Moncada, para Código Malva.
Cuarenta modelos, cuatro músicos y una experiencia ambientada en la cotidianidad y en la belleza del minuto a minuto de cualquier persona que vive su vida con toda la intensidad y la emoción propias de un joven de la ciudad.






La colección de Gef, llamada AM:PM y realizada en colaboración con la agrupación Morat, es una celebración de la comodidad y la versatilidad. Una idea que quedó demostrada tanto en la propuesta presentada en la planta de Gef en Medellín como en su puesta en escena.






Prendas de denim; sastrería con nuevas proporciones e interpretaciones; camisetas cómodas que pueden usarse tanto en la casa como en una fiesta; la corbata como un detalle de adultez, pero sin la severidad de la oficina, y la exploración de piezas como hoodies y cortes tipo crop en camisas y blazers construyeron un guardarropa pensado para acompañar distintos momentos del día.



En las siluetas también se percibe una clara influencia de los años noventa, una década que ha regresado con fuerza a la moda contemporánea. Los volúmenes más amplios, el denim, las proporciones relajadas y cierta manera despreocupada de mezclar códigos formales con prendas mucho más casuales recuerdan ese guardarropa urbano de finales del siglo XX.



Gef lo trae al presente con una mirada más limpia y versátil, pensada para una generación que ya no establece fronteras tan rígidas entre lo que usa para trabajar, estudiar, salir o simplemente estar.



Fans con el sello Gef
Algunas de las prendas mostradas fueron pensadas para los verdaderos fans de la agrupación, con fotografías de sus integrantes o frases de canciones escondidas entre algunos detalles de diseño. Así, la colaboración no se limita al nombre de Morat, sino que incorpora pequeños códigos reconocibles para quienes siguen su música.






Detrás de un telón suave se veían las cuatro figuras de los integrantes de Morat, quienes crearon las piezas instrumentales que fueron la banda sonora del desfile. Al final de la pasarela quedaron al descubierto para llevarnos de la mano desde una mañana de viernes hasta una noche eterna de fiesta retrofuturista.



Un casting de modelos jóvenes, diferentes y únicos hizo soñar con la vida ligera pero ruidosa de la ciudad, con momentos que se van evaporando con el paso de las horas y con un lenguaje propio de Morat, que esta vez se convirtió en intérprete de una de las marcas más reconocidas y queridas por los colombianos: Gef.








