Revolución masculina en los Oscar

Por Pilar Luna

Tal vez los movimientos feministas que han tomado tanta fuerza en los últimos años y el hecho de que los hombres se sienten más libres para innovar con sus atuendos, hicieron que este año las celebridades masculinas fueran protagonistas con sus propuestas de moda durante la ceremonia del Oscar. Esta vez fueron ellos quienes se tomaron y mandaron la parada en la más famosa de las alfombras rojas de la industria cinematográfica.

Desde el director Spike Lee, con su ya tradicional indisciplina para seguir una etiqueta que en este tipo de ceremonias es bastante rígida, hasta un excéntrico Billy Porter, fueron varias las celebridades masculinas que se pasearon por la alfombra roja con atuendos contestatarios y llevaron algunas prendas icónicas, símbolos o mensajes políticos que iban más allá de los códigos de vestuario clásicos.

Empecemos por lo que representó el look de Spike Lee que, aunque fuera de la etiqueta tradicional y catalogado por algunos expertos como uno de los peor vestidos, su propuesta fue una de las más pensadas e interesantes. Por un lado, se vistió de púrpura como un homenaje a su gran amigo Prince, quien falleció en 2016. El dije de oro de dieciocho quilates que llevó colgado era el símbolo que el famoso cantante de Purple Rain utilizó para sustituir su nombre en la década del noventa y el director usó también unos anillos múltiples que decían: “Haz lo que debas”. Su mensaje fue claro, aludía al título de una de sus películas más famosas.

Sin embargo, lo más significativo de su atuendo fueron los tenis Nike Air Jordan encargados por el mismísimo Michael Jordan especialmente para ese evento. Impactaron tanto que después de la gala se incrementó la búsqueda de estas zapatillas en redes en un 600 %. ¿Y qué tenían de especial? Además de estar inspirados en la estatuilla dorada de los Oscar y personalizados para el director con algunos letreros de sus películas, el hecho de que los hubiera llevado específicamente ese día se interpretó como un símbolo potente de la lucha contra el racismo por la historia que cuentan. Jordan los usó en los años ochenta, cuando estaban fuera de lugar en el vestuario de ese momento, convirtiéndolos en un ícono de la lucha por los derechos de las negritudes.

El hombre de la falda

Uno de los momentos más impactantes de la alfombra roja fue la entrada de Billy Porter, músico y actor, quien apareció luciendo un esmoquin de terciopelo negro firmado por Christian Siriano, que acompañó con una camisa blanca de puños plisados, corbatín y una gran falda con mucho volumen en un acto que fue catalogado como político. Si las mujeres nos estamos reivindicando a través de la moda, los hombres están haciendo lo propio al decir que la masculinidad no se define por unos pantalones. Él, específicamente, declaró: “si eres negro y gay siempre cuestionarán tu masculinidad”. Así que esto fue una declaración de principios a través de la moda.

Joyas y terciopelo

Y hablando de elementos que por lo general son femeninos, Adam Lambert mezcló su esmoquin Tom Ford y su camisa Alexander McQueen con unos Ear Cuff de diamantes, mientras que Jason Momoa fue con un esmoquin Fendi de terciopelo rosa empolvado que, aunque no fue muy acertado en su estética, sí dio mucho de qué hablar. El famoso Aquamán, el más varonil de los personajes de DC Comics, se enfundó en un traje del mismo color del que llevaba su esposa Lisa y demostró que los colores de los atuendos no definen el género de nadie. La camisa abierta, los colgantes, los anillos y los botines acharolados complementaron este exótico look con muchos elementos que mezclados dieron como resultado una ecuación muy interesante.

El esmoquin reinventado

La etiqueta clásica ha ido evolucionando, algunas veces de manera acertada, otras no tanto, y le ha dado paso a una estética más moderna en la que innovar es la consigna. Chadwick Boseman llevó la alta costura de Givenchy a un nivel diferente para apostarle a una reinvención del esmoquin. Lo que era un traje parecía una bata con una clásica chaqueta americana bordada y brillante, acompañada de una blusa de seda negra (proveniente del mundo femenino) y un enorme lazo que llegaba hasta las rodillas. El protagonista de Black Panther fue uno de los más fotografiados y su forma de asumir los nuevos códigos de vestuario se constituyen en un buen camino para reinterpretar e innovar en la muchas veces acartonada moda masculina.

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