“Azulejos”, la esencia de Diego Guarnizo

La nueva colección del diseñador marca un retorno profundo a su identidad creativa: una propuesta que combina colores planos, tejidos manuales, sastrería a la medida y un universo simbólico inspirado en los azulejos. Azulejos también es una celebración del oficio, la memoria y la resiliencia.

Por: Juanita Gómez. Fotos: cortesía DG.

Con más de tres décadas transformando la moda y la dirección de arte en Colombia, Diego Guarnizo presenta Azulejos, una colección íntima, luminosa y profundamente emocional. Para el diseñador tolimense esta colección representa un retorno consciente a su esencia:  una pausa, un reencuentro creativo y un abrazo a lo que verdaderamente define su marca.

Diseñador, director de arte y creador con más de 30 años de experiencia, Guarnizo es una de las voces más influyentes de la moda colombiana. Su marca es un homenaje al país. Con Azulejos, reafirma su compromiso de vestir a Colombia desde el alma.

La inspiración nació de una imagen de azulejos que lo transportó de inmediato a su infancia. De allí surgió una historia sobre el amor que dura para siempre, la delicadeza de los vínculos y la construcción del nido como metáfora de hogar, compañía y sentido. “Ellos aman para toda la vida. Si uno muere, el otro también. Esa historia tan bella me abrazó y quise traerla aquí”, contó el diseñador durante la entrevista para Código Malva.

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Una colección que habla en azul, tejido y memoria

Azulejos marca un punto de inflexión en su lenguaje visual. Por primera vez, Diego reduce drásticamente la cantidad de estampados (solo pocas referencias en lugar de su sello estampado habitual) para dar protagonismo al color plano y a la sastrería construida con paños y lanas livianas.

La paleta es una historia propia: azules eléctricos, grises niebla, amarillos mantequilla y acentos de rosa suave, tonos que evocan el plumaje del ave y sus amaneceres cálidos. Las orquídeas tridimensionales, elaboradas a mano, y las plumas teñidas específicamente para coincidir con la paleta, aportan textura y movimiento a abrigos, blazers, camisas y vestidos.

El regreso a su esencia

Aunque la colección debía haberse lanzado meses atrás, el diseñador reconoce que el retraso era parte de un proceso personal necesario:

“Creo que me había vuelto un poco comercial. Esto me trae de vuelta a lo que soy. A la esencia guarnicesca.”

La propuesta incluye cerca de 60 referencias, entre prendas unicolor, piezas con gráfica de orquídeas, abrigos, mantas, blazers, tejidos con cintas y broches elaborados con pepas de mango y plumas sintéticas. Además, muchas de las prendas se trabajan a la medida, reafirmando el carácter sartorial de esta entrega.

Moda para sanar

El cierre del año llega con una iniciativa social que atraviesa la colección de principio a fin. Guarnizo se unió a la Fundación Los Pisingos, creando dos bolsas de tela elaboradas con dos obras donadas por el artista Pedro Ruíz, intervenidas, firmadas y confeccionadas en el taller en favor de niños víctimas de violencia sexual y/o intrafamiliar.

La meta es recaudar fondos para brindar terapias psicológicas clínicas especializadas a más de 200 niños durante seis meses, el tiempo mínimo que los expertos consideran necesario para iniciar un proceso real de recuperación emocional.

“Esto no se hace solo. Esto nos tiene que abrazar a todos. Hay que unirnos para sanar juntos.”

— Cuyo vínculo de por vida se convierte en el corazón narrativo de la temporada —

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