fbpx

La música independiente que apareció en los años 80, pero se fortaleció en los 90 y 2000, quiso distanciarse rápidamente de toda la estética recargada y glamorosa que se venía viendo en los escenarios, y para ello decidió no entrar en ninguna moda, ni identificarse con un estilo. Mezclar era la consigna. Su amor por reciclar y por reutilizar le dio un espacio importante al mundo vintage.

Por Pilar Luna

Con un espíritu marcado de ser el grupo que “nunca quiso imponer un estilo, ni una moda específica”, los seguidores de la música indie, que arrancó a finales de los años 80 y se impuso en los 90, empezaron a seguir una fórmula estética independiente, igual que su música, para no parecer fanes de ningún movimiento, ni ser parte de lo establecido. Para ello, pasar desapercibidos era la mejor manera de no entrar en el juego glamoroso y excesivo que se venía viendo en la música con estilos que cada vez eran más extravagantes y maximalistas.

The Strokes y su estilo ecléctico

Los independientes no sólo buscaron hacer música fuera del mainstream, sino que encontraron un camino estético basado en una filosofía básica cuyo predicamento consistía en que su música debía ser la única protagonista, así que sus looks no podían ser vistosos, ni reñir con las exploraciones musicales que querían dar a conocer.

Se desarrolló entonces, inicialmente, una fascinación por lo visto en la época hippie donde vestirse naturalmente era la consigna pero con un especial énfasis por el minimalismo para no verse nunca recargados y alejarse de todo lo que les sonara a la estética predominante hasta el momento. Prendas básicas, como jeans rectos, camisetas de algodón con los nombres de sus bandas preferidas, chaquetas de denim y botas vaqueras hicieron parte de su primer uniforme que, poco a poco, se fue transformando en algo mucho más nostálgico y con algunos toques de moda que terminaron convertidos en un gran movimiento estético, también fuera de los cánones establecidos por el mundo de la moda comercial.

La banda Arcade Fire, fue una de las más representativas de este movimiento.

En su búsqueda permanente por encontrar un camino musical diferente y fuera de la millonaria industria disquera llegaron a sentir una peculiar atracción por encontrar sus propias raíces y este hecho estéticamente se apalancó en una tendencia por retomar algunas siluetas, prendas, texturas y accesorios llegados de las culturas indígenas en las que quisieron adentrarse. De esta manera, algunos tejidos artesanales tomados de culturas latinoamericanas aparecieron en escena, combinados con denim y mezclados con accesorios étnicos como camisas inspirados en la India y en otras culturas milenarias. La mezcla de estilos, gracias a que usaban lo que les parecía interesante y lo que encontraban en cualquier mercadillo sin importar de qué se trataba, fue parte de su estética y de esta manera, lo indie se basó en una onda ecléctica muy marcada.

Artic Monkeys, banda insigne de la onda indie.

Second hand

Pero el toque más nostálgico estuvo marcado por una concientización por el planeta y por su responsabilidad con él. La ropa, entonces, tenía que estar ligada a un concepto ecológico que hablaba de conciencia por el uso de pesticidas, sobre el cambio climático y el consumo excesivo. De esta manera, empezaron a reciclar prendas usadas y las tiendas de segunda mano se popularizaron.

The Smiths y sus looks descomplicados

El espíritu vintage, cuyo término viene de añejamiento como los buenos vinos, apareció como una forma de entender que la moda debía regresar a sus orígenes y valorar mucho más las piezas que se encontraban en algunos lugares de desecho. Abrigos, chalecos, accesorios y prendas hechas por grandes diseñadores empezaron a rescatarse para la moda y revalorizarse. El mercado, ese que rechazaba el consumo excesivo, empezó a cobrar su cuota por este tipo de piezas que, poco a poco, se fueron convirtiendo en joyas para quienes querían usar ropa de segunda mano.

Los músicos indie compraban en mercados de pulgas y tiendas de segunda y no tenían ningún problema en usar jeans rotos, chaquetas y abrigos a los que se les notaba el paso del tiempo y accesorios que habían pasado por varias manos o pies. Algunos, incluso, intervenían las prendas para convertirlas en otra cosa y de esta manera su espíritu ecológico fue creciendo hasta el punto de que el mercado creció rápidamente y el amor por encontrar este tipo de piezas para muchos se convirtió en una obsesión. Nuevamente, una moda que no quería serlo pronto se convirtió en una tendencia con una cantidad de seguidores que vieron cómo querer estar fuera del establecimiento era la manera más fácil de entrar en él.

Prendas clave

Las bandas indie de los 2000 siguen manteniendo ese estilo vintage y ecléctico proveniente de este movimiento.
error: Content is protected !!
Abrir chat
Hola
¿En qué podemos ayudarte?